Namasté! Saludos desde Chennai, Tamil Nadu, India. Un sitio culturalmente muy distinto a cualquier cosa que haya visto en mi vida (sí, creo que he viajado menos de lo que dice mi pasaporte, o al menos no muy variado). Estoy aquí por trabajo y en el ascensor de mi cliente, he encontrado un decálogo que desconocía. Ha sido comenzar a leer y sentir que tenía que compartirlo en un post. Sobre todo porque creo que el hacerlo siempre lo mejor que puedas, sea lo que sea, está poco valorado, incluso negativamente, ¿no te lo crees? No sé cuál es tu opinión, sólo sé que es una de las pocas cosas que me han echado en cara en mi carrera profesional y casi me siento halagado. Conoces las “Paradojas de Kent M. Keith?”, adelante, mira la foto.

 

Do it anyway2

Te digan lo que te digan, ve siempre a por el 10

Como te contaba en la introducción, intentar hacer las cosas lo mejor posible no siempre está bien visto. Sobre todo si se trata de un negocio, una empresa privada. Nunca olvidaré una frase en mi primera entrevista de trabajo: “Álvaro, por lo que vemos tiendes a ser muy perfeccionista. Aquí eso no vale. Preferimos un 6 y tenerlo hoy, que te esfuerces mucho por tener un 10 pero tenerlo mañana.” Lo entendí y trabajé varios años allí disfrutando, pero a la vez víctima de esa política. Ya dejé esa empresa hace un tiempo y sigo convencido de que haber peleado por el 10 hubiese ahorrado muchos rediseños y devoluciones que a la larga salieron más caros que haber peleado por el 10. Pero alguien defendió que más valía “ya”, que bien hecho.

Lógicamente, entiendo perfectamente esta política en determinadas ocasiones en las que el resultado se mide en función de cuándo se hacen las cosas, pero en cualquier caso me cuesta adaptarme. El señor Facebook dijo aquello de “más vale hecho que perfecto”. Pero ¿estás seguro de que tú, como empresario autónomo o como empleado por cuenta ajena, puedes entregar a tu cliente un trabajo de nivel 6? ¿Aunque luego te venga de vuelta por no haber cumplido con sus expectativas? O aún peor, que no te diga nada, simplemente lo pierdas como cliente y te haga perder otros cien clientes. Y si nos ponemos a mirar desde el punto de vista de satisfacción personal, ¿de verdad puedes permitirte entregar un trabajo sin estar plenamente satisfecho de que has puesto todo tu esfuerzo en conseguir el mejor resultado posible?

Es la forma de obtener siempre lo mejor de ti

Te acepto que en ocasiones es mejor entregar algo de nivel 6 que no entregar nada de nivel 10. Pero no te dejes engañar, ésa no debe ser tu norma! Esta forma de actuar no funciona siempre y además corres el riesgo de sufrir su destructivo efecto secundario. Nuestras acciones acaban convirtiéndose en nuestros hábitos. Si te dejas llevar por esa política, toda tu vida se verá afectada. ¿Exagero? Sólo sé que siempre que haces algo se nota si has puesto toda la carne en el asador o si simplemente te bastaba con hacerlo: bien sea ayudar a alguien a hacer la mudanza, entregar un proyecto de 1 millón de euros o preparar una cena para tus amigos. Siempre. Si eres de los que pelea por el 10 te lo notarán. Si te has habituado a que el 6 ya es suficiente, también.

Una vez leí: escribe siempre con buena letra, hasta tus notas en un post-it; sólo así te asegurarás de escribir siempre con buena letra. Sólo si siempre te exiges el máximo, tus resultados, que son quienes hablan de quién eres y forjan tu marca personal, serán del máximo nivel que tú puedes ofrecer.

Cuanto más te exijas menos tendrás que esforzarte

Ya que estamos con paradojas, ¿recuerdas aquel post en el que decía que la autodisciplina te da libertad? Del mismo modo, me atrevo a decir que la autoexigencia te ayuda a dedicar mucho menos tiempo para obtener resultados mucho mejores. Cuanto más te exiges, más aumentas tus capacidades, mayor hábito de sacrificio adquieres y mejores resultados consigues en menos tiempo de trabajo. Al principio te costará 1 mes conseguir el 10, luego te costará 1 semana y con el tiempo te costará 1 día conseguir el mismo nivel de resultados porque estás habituado a autoexigirte.

No es la primera vez que te invito desde aquí a buscar la excelencia. No te puedo obligar, pero a mí personalmente me ha ido genial hasta el momento con esta política (igual es que mi excelencia al final es un nivel 6 jejeje). Y lo mejor es que no hablo sólo desde el punto de vista laboral. Es más, tu vida laboral es sólo una de las cuatro patas que sustentan tu vida. Recuerda que tu desarrollo profesional es tan importante como tu vida social (familia y amigos), como mantener una buena salud física y como cultivar tu espiritualidad.

Por eso este decálogo, porque para todos los aspectos de tu vida debes hacerlo siempre lo mejor que puedas. Para todo en la vida. De todos modos.

Artículo publicado por Álvaro Campuzano en http://www.alvarocampuzano.com

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