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Hoy es un buen día para ir a contracorriente, incluso de mí mismo. Estoy completamente fuera de tiesto: en un pueblo sin mar, sin reloj ni despertador, justito de internet, comiendo cosas que no me permito el resto del año, sin fútbol ni gimnasio…¿qué mejor momento para llevarme la contraria?

Hoy voy a darte 4 razones por las que NO te recomiendo que te abras un blog.

Razones para abrirlo las encuentras a patadas, sobre todo detrás de anuncios de cursos milagro de aprende SEO en un mes, o de los de gana miles de euros con tu blog, etc. Todo mentira. Los verdaderos profesionales te dirán que la realidad es otra, que posicionarte arriba en las búsquedas de Google no se hace de la noche a la mañana y que lo que prima, es la generación de contenidos de calidad. La importancia del marketing de contenidos – vía @carlosbravo

Generar contenidos va unido a un blog y mantenerlo vivo no es tan bonito como parece. Por qué NO te aconsejo que empieces un blog:

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1. Requiere un tiempo que no tienes
Vamos a tirar el primer mito al suelo. Tener un blog y que te lea alguien más que tu familia y amigos (y en ocasiones ni eso) no es tan sencillo como puedes creer. No basta con escribir muy bien acerca de un tema. Tener audiencia requiere dedicarle bastante tiempo. El problema está en que ese tiempo sale de las 24 horas que tienes para tu trabajo, tu deporte, tu descanso, tu pareja, tu familia, tus amigos, etc.

Mi consejo es que no te crees un blog si te va a suponer reducir dedicación a otras cosas mucho más importantes en tu vida, como son cualquiera de las de arriba. Si no tienes una hora para jugar con tu hijo a las tardes, no puedes tener una hora para escribir en tu blog.

2. No vas a ganar dinero
Siento quitarte la ilusión de hacerte rico con tu blog, pero olvídate de ganar pasta con tu bitácora. Necesitas ser muy bueno, dedicarle mucho tiempo y tener una masa social importante a tu alrededor. Hace falta currar mucho y bien para posicionar tu blog y que te lean. De lo contrario no vas a llegar a la gente suficiente para ganar más de unos pocos euros por publicidad con Google Adsense.

En la vida “real” puede bastar con ser muy bueno en tu zona geográfica para tener proyectos y generar ingresos. Sin embargo, en este mundo paralelo de la blogosfera, no sirve de nada ser muy bueno si no te mueves en conseguir miles de followers que lo ratifiquen. No vale con cientos de personas que estén encantadas con tus contenidos. Necesitas que te promocionen, necesitas llegar a muchos miles. Este juego funciona así. No cobras por ser bueno, cobras por el alcance de tu blog. Por eso la gente compra fans, followers de Twitter, paga a Facebook por llegar a grupos de posibles suscriptores, etc. Porque no vale con ser muy bueno para ganarte la vida con un blog.

3. Implica quitarse la careta
Puedes pensar lo contrario, pero ya te desengañarás. En un blog no puedes fingir. La gente busca autenticidad. Gente con tus conocimientos y aptitudes hay demasiada. Personas mejores que tú y mejor posicionadas en la temática de tu blog, infinitas. Así que lo único que te hace diferente y que te va a desmarcar de los demás es algo muy fácil y muy duro a la vez: ser tú mismo. Debes firmar tu propia voz, debes compartir tu conocimiento desde tu punto de vista y aliñado con tus emociones y experiencias personales. Ésta es la única forma de que tengas un producto diferente del resto y, por tanto, apetecible.

Lo que sucede es que hay ocasiones en las que tú eres de los que no tienes perfil en Facebook, no te fías de la red, o no quieres que te encuentren en Google y rebusquen en tu vida. O simplemente tienes miedo de tener que posicionarte, de tener que elegir azul o rojo, izquierda o derecha, de mostrarte como eres, simplemente por el qué dirán.

Así que, si no estás dispuesto a quitarte la máscara y mostrarte como eres al resto del planeta, no te crees un blog. Cuando la gente entra a la página de Facebook de mi blog (aprovecho para pedirte un Like en la página;)), esperan leer mis reflexiones. Buenas o malas, pero quieren saber qué cuenta Álvaro Campuzano, no otro. Para leer las reflexiones de otro no vienen a mi blog, irán al suyo, ¿no crees?

4. De hacerlo por gusto a hacerlo por obligación hay un paso
Cuidado que puedes caer en la trampa. Llevas un año, empiezas a tener lectores, tus posts los leen 50-100 personas…vas a parar ahora de escribir durante dos meses? Hay muchos casos en los que sí, mi amiga la Doctora Cupcake lo ha hecho, muy consciente de sus prioridades. Si has creado el blog por el mero hecho de compartir experiencias, reflexiones, etc. para y cuenta por qué paras: ejemplo de “Cerrado por vacaciones”

Pero si has creado el blog con fines profesionales/económicos, debes cuidar a tu audiencia y al posicionamiento, temes que tus seguidores de Twitter bajen porque no publicas contenido, no vas a poder dejarlo ahora, tu pareja no entiende que ni en vacaciones lo dejes…¡colapso! Entonces es cuando esto que empezaste para acompañar a tu proyecto empresarial, que iniciaste lleno de ilusión, que estabas deseando hacer, pasa a ser una obligación que pesa, que afecta a tu vida personal y a lo peor, ni tan si quiera le estás sacando el rendimiento esperado. En definitiva, un generador de estrés terriblemente innecesario.

Conclusión
Ten en cuenta que lo que es válido para unos, no tiene por qué serlo para ti. Párate, analiza y valora si montarte un blog entra dentro de tus planes, de ese camino que todos creamos con cada decisión que tomamos. Por terminar de desanimarte provocarte, el 95% de los que comienzan un blog lo abandonan a las pocas semanas. ¿Te apuntas al club del 5%? Si lo sigues viendo claro, te esperamos!

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